Un asunto muy complejo, complejísimo, el de las pensiones y la edad de jubilación. Puede ser una decisión valiente afrontar una situación que en un futuro puede ser problemática, pero creo que es un poco precipitado que la primera solución que se nos ocurra para garantizar el pago de las pensiones sea aumentar la edad de jubilación.
No podemos plantear esto así de sopetón, cuando lo que vemos cada dos por tres es que se producen prejubilaciones masivas que afectan incluso a menores de 55 años que, casualmente, pocas veces le tocan a quién más las necesita (obreros industriales, peones de la construcción, mecánicos…), y que solamente son ajustes de plantilla más o menos encubiertos. Bien es cierto que el proyecto habla de esto y mucho más, pero es lógico que nos quedemos únicamente con el dato de la edad de jubilación, por ser el aspecto que más afectará a los trabajadores de toda la vida. Y es que es muy difícil explicar esta medida cuando hace cuatro días se ha jubilado a los mayores de 55 en RTVE.
Puede que haya profesiones que soporten mejor un alargamiento de la vida laboral, como los profesores, profesionales liberales, oficinistas en general…etc. pero también entramos en la contradicción de que el relevo generacional, tan necesario en muchas profesiones, se producirá más tarde.
Además, sobre la esperanza de vida habría mucho que hablar, es cierto que el informe del INE es demoledor, pero la estadística se puede presentar de muchas maneras, y puede evolucionar por distintas vías: ¿quién nos iba a decir hace 10 años, cuando nuestra población era de poco más de 39 millones, que a finales de 2009 íbamos a ser casi 46 millones de habitantes? Si de 1991 a 2001 la población aumentó en apenas un millón y parecía que estaba estancada, de 2001 a 2008 aumentó en más de 5 millones. Cierto es que en los dos últimos años este crecimiento es algo más lento pero, a pesar de todo, si las previsiones entonces no eran acertadas ¿por qué lo han de ser ahora al 100%?
Desde que saltó a los medios esta noticia todavía me pregunto por la oportunidad de la misma. Bien es cierto que siempre se dice que necesitamos políticos que en vez de hacer las cosas pensando en las siguientes elecciones las hagan pensando en las siguientes generaciones. Tal vez Zapatero sea de esos políticos, pero está claro que si se quieren hacer cosas pensando en posteriores generaciones, hay que pensar en estar en el Gobierno, y esto no se consigue alarmando a los trabajadores y trabajadores de forma innecesaria. A pesar de que pueda ser necesario un debate sobre como se pagaran las pensiones en un futuro puede que el momento escogido no sea el más adecuado.
Cuando se tratan temas que tan poco nos gustan a todos, me vienen siempre a la cabeza una palabras de Francisco Largo Caballero quién decía que “el buen socialista no habla ni escribe para halagar a la clase obrera, sino para convencerla, exponiéndole la verdad, aunque no les guste” Y claro que es verdad que dentro de 20 o 30 años las pensiones corren riesgos, y por supuesto que entre todos tendremos que arrimar el hombro, pero ese “entre todos” tiene que ser real y no ser sinónimo de “los de siempre”, ese “entre todos” tiene que significar que quién tenga más, aporte más. Ese “entre todos” debe, en definitiva, servir para que entremos en un debate profundo sobre el problema real y sus soluciones alternativas si las hay. No podemos hacerle el caldo gordo a la derecha con medidas de este tipo. Creo que podemos y debemos ser más creativos y buscar soluciones más progresistas.
Aumentar la edad de jubilación a los 67 sería un gran paso atrás en unas conquistas que son fruto del esfuerzo y la lucha de millones de trabajadores y trabajadoras a lo largo de la historia y desde todos los territorios. No olvidemos, pues, el esfuerzo gracias al cual tenemos la calidad de vida que hoy disfrutamos. ¿Aceptaríamos renunciar a la jornada laboral de 8 horas que tantos esfuerzos costó conseguir? ¿Permitiríamos trabajar a niños como a principios de siglo? Pues con esto, lo mismo. Ni un paso atrás (si es posible).
(Actualización 19.48: El gobierno comienza a matizar la propuesta)














