Hoy he salido del trabajo a las 18.30. He hecho unas compras y me he ido a casa. Al llegar, he puesto una lavadora, he tendido la ropa, me he planchado dos camisas y me he hecho la cena. Luego he fregado, he pasado una escoba y he sacado la basura. Ha esto he de añadir, que por la mañana me había levantado antes de que sonara el despertador, me había duchado, desayunado tranquilamente y, aunque parezca increíble, hasta he hecho la cama. ¿Algo esta cambiando? Si, y no solo es eso. Como bien indica la foto, he tenido hace poco un kilómetro 0 en mi vida: Desde el día 29 trabajo en Madrid; por fin, parece que en un buen trabajo: agradable, con un buen horario, relativamente bien pagado, incluso por fin tengo pagas extras. ¿Se puede pedir más? SI. Porque me falta una cosa, la más importante. Me faltas TÚ.
Permitidme que tras el necesario periodo de adaptación a estos cambios dedique este post a la persona que más quiero, que mejor que con esta canción:
PD: conste que esto no tiene que ver con que sea víspera del día de San Valentín, yo estoy enamorado todos los días. Simplemente ha sido una casualidad. A partir de hoy a ver si os cuento alguna de mis primeras aventuras por Madrid. Un saludo
jajaja todos tenemos nuestro lado oculto…si no como te crees que en en mis años jóvenes fui un gran conquistador…jjajajajajajaja(aunq lo que pasa en realidad es que Gabriela saca lo mejor de mi mismo…)
[...] hablar de mis amigos (menos de lo que debiera), para hacer felices a mis abuelos y también para echar de menos a quién estaba lejos. Para mi no es el mismo blog que en su comienzo; como las personas, ha cambiado, no sé si a mejor o [...]
Sobre la mesa Bidermeier del zaguán de mi casa, debajo de mi bufanda allí depositada ayer por la noche, yace un pequeño guante de cuero con metal incrustado.Un guante de mujer solitario es para mí algo tan turbador como la raiz del castaño lo fue para Roquintin. Se me vació el estómago instantáneamente y las nauseas posteriores no eran sino falsos avisos del sinsentido. Allí estaba el mero dasein apelmazado en lo que, de repente, se me representó como una bola peluda de deseo reprimido, estéril e invencible. Irrenunciable. Todo se difumina a mi alrededor y mi campo de visión queda reducido a una imagen fija plenamente rebosada por ese objeto inerte que me amenaza dulcemente.
Yelp, el análogo anglo del 11870 que he usado a veces cuando he estado en ciudades desconocidas se enfrenta a una denuncia por haber usado su posición privilegiada como recomendador para extorsionar a los sitios y obligarlos a pagar anuncios. Desde luego, falta resolución judicial, pero estas cosas son demasiado retorcidas para que el río suene sin agua… y demuestra que las startups sonrientes pronto se vuelven mafiosas, quizá porque detrás de ellas está, las más de las veces, el mismo usurero de toda la vida, pero sonriente.
February 14th, 2007 at 12:59
Dentro de poco volvere a ver esos “ojillos de agua marina”, no se “como hablar” ,”no encuentro la palabra exacta”…………
February 15th, 2007 at 11:56
Ostia Paco, no te hacía yo tan meloso
February 15th, 2007 at 12:04
jajaja todos tenemos nuestro lado oculto…si no como te crees que en en mis años jóvenes fui un gran conquistador…jjajajajajajaja(aunq lo que pasa en realidad es que Gabriela saca lo mejor de mi mismo…)
March 4th, 2007 at 19:14
jajajajaja modestia aparte…. pero es cierto,yo tambien he vivido tus años jovenes y arrasabas besos………. pero que tierno!!!!!!!!
February 25th, 2009 at 18:21
[...] hablar de mis amigos (menos de lo que debiera), para hacer felices a mis abuelos y también para echar de menos a quién estaba lejos. Para mi no es el mismo blog que en su comienzo; como las personas, ha cambiado, no sé si a mejor o [...]